Preparación / Guía de preparación

Receta de cold brew: café frío paso a paso

La proporción exacta, el tiempo de infusión y las formas de servirlo para tener café frío listo toda la semana

Kofelia · 21 de julio de 2026 · 5 min de lectura
Jarra de cold brew con hielo y café molido grueso junto a un colador

El cold brew es, probablemente, la forma más fácil de preparar café que existe. No hay vertidos en espiral, no hay temperatura que controlar, no hay ventana de tiempo estrecha en la que todo puede salir mal. Es café molido, agua fría y esperar. El margen de error es tan amplio que es casi imposible arruinarlo.

Esta es la receta base: la proporción que funciona siempre, cómo ajustarla a tu gusto y cómo servirla de varias formas para que no te canses de tomar siempre lo mismo.

Lo que necesitas

Imprescindible:

  • Café molido grueso (como sal gruesa o azúcar moreno)
  • Agua fría o a temperatura ambiente, filtrada si tu grifo tiene sabor a cloro
  • Un recipiente con tapa (una jarra, un tarro grande, cualquier cosa que quepa en la nevera)
  • Un colador, filtro de papel o muselina para filtrar
  • Nevera

Muy recomendable:

  • Báscula de cocina, para poder repetir el resultado
  • Una jarra o botella limpia donde guardar el concentrado ya filtrado

No necesitas molinillo eléctrico ni ningún equipo especial. Si tienes un molinillo de muelas, mejor —el molido será más uniforme—, pero cualquier molienda gruesa razonablemente consistente funciona bien aquí.

La receta

Ratio: 1 parte de café por 8 partes de agua (por ejemplo, 100g de café por 800ml de agua)
Molido: grueso, más grueso que para prensa francesa
Agua: fría o del tiempo, nunca caliente
Tiempo de infusión: 16 horas (rango recomendado: 12-24 horas)
Rendimiento: un concentrado que se diluye después, no se bebe directo

Esta proporción produce un concentrado. No es la cantidad que vas a beber de una vez: es la base que luego diluyes con agua, leche o hielo según te apetezca cada día.

Paso 1 — Muele el café (0h)

Muele el café grueso. Si no tienes molinillo, pide que te lo muelan grueso en la tostadería o usa el ajuste más grueso de un molinillo de cuchillas, aceptando que el resultado será algo menos limpio.

Paso 2 — Mezcla café y agua

Pon el café molido en el recipiente y añade el agua fría. Remueve bien para asegurarte de que todo el café queda mojado —si quedan grumos secos flotando, esas zonas no se van a infusionar correctamente.

Paso 3 — Deja infusionar (0h – 16h)

Tapa el recipiente y mételo en la nevera. No hace falta remover más ni tocarlo durante el proceso.

16 horas es un buen punto de partida. Si te gusta un resultado más suave y ligero, prueba con 12. Si prefieres algo más intenso y con más cuerpo, llega hasta 20-24.

Paso 4 — Filtra

Cuela el café a través de un colador fino para retirar los posos grandes, y después pasa el líquido por un filtro de papel o una muselina para retirar los finos que quedan en suspensión. Si usas una prensa francesa, este paso es más simple: prepara la infusión directamente en la prensa y empuja el émbolo al terminar.

El resultado debe salir limpio, sin partículas visibles. Si aún ves sedimento, fíltralo una segunda vez.

Paso 5 — Guarda el concentrado

Pasa el concentrado filtrado a una botella o jarra limpia y guárdalo en la nevera. Aguanta hasta dos semanas sin perder calidad de forma notable.

Cómo servirlo

El concentrado es, precisamente eso: concentrado. No está pensado para beberse tal cual, salvo que te guste muy fuerte.

  • Cold brew clásico: una parte de concentrado por una parte de agua fría, servido sobre hielo.
  • Más suave: una parte de concentrado por dos de agua, para el día a día.
  • Con leche: una parte de concentrado por una parte de leche (o bebida vegetal), sobre hielo. Es el equivalente frío a un café con leche, con más dulzor natural que un espresso sobre hielo.
  • Cold brew tonic: una parte de concentrado por dos de tónica, sobre hielo, sin diluir con agua. El amargor de la tónica y la dulzura natural del cold brew combinan mejor de lo que suena — vale la pena probarlo al menos una vez.

Prueba y ajusta la dilución a tu gusto. No hay una proporción "correcta": la de arriba (1:1) es el punto de partida más habitual.

Qué hacer si algo no funciona

Sabe amargo o áspero
El molido es demasiado fino, o el tiempo de infusión se ha alargado más de 24 horas. Muele más grueso o reduce el tiempo.

Sabe muy flojo o aguado
El molido es demasiado grueso, o el tiempo de infusión es corto. Sube a 20 horas o muele un poco más fino, sin pasarte —debe seguir siendo un molido grueso.

Queda mucho sedimento después de filtrar
El colador o filtro no es lo bastante fino. Filtra una segunda vez con un filtro de papel o una muselina.

El café huele plano o a cerrado tras unos días en la nevera
Es normal a partir de la primera semana. Sigue siendo seguro beberlo, pero la frescura del aroma baja. Prepara lotes que consumas en un plazo de siete a diez días si quieres el mejor resultado.

El café que mejor funciona

El cold brew favorece a los cafés de proceso natural o honey, con notas de fruta madura, chocolate y caramelo —la infusión lenta y fría acentúa el dulzor natural del grano y suaviza la acidez. Un Brasil, un Etiopía natural o un Colombia honey de tueste medio dan resultados particularmente buenos.

Evita los cafés de tueste muy claro y procesos lavados si buscas el perfil clásico de cold brew: funcionan, pero el resultado es más ácido y menos redondo que con un natural. Si aun así los usas, sube ligeramente el tiempo de infusión para compensar.

Por qué merece la pena tener siempre un lote en la nevera

Una vez que preparas el primer lote, tener cold brew listo cambia la relación con el café en los días de más calor: no hay que esperar a que se enfríe nada, no hay que encender la Moka con treinta grados en la cocina. Abres la nevera, sirves, añades hielo, y en menos de un minuto tienes un café mejor que el que sirven en la mayoría de las cafeterías por cinco euros el vaso.

Prepara el primer lote hoy. Mañana a esta hora, ya lo tienes listo.

cold brewcafé fríorecetaveranoguíainfusión

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia. Más información.